miércoles 12 de agosto de 2009
De Peluquería
Corazones
Este texto casi casi entra en el libro de Pazskowski pero no.. Pero mejor porque quedó para los shows de Pajarito, la mitad antes de la canción Pedidos, y la mitad después. Me gusta este texto. Los invito a escuchar a leer, y también a escuchar Pedidos, si les da curiosidad, en www.mypace.com/pajaritodamelon
Mi corazón azul oscuro, de porcelana, venas color turquesa que se hinchan y deshichan al latir. Es muy valioso y estuvo en mi familia por generaciones. Lo llevo con cuidado entre mis manos al caminar por la calle, al salir a bailar, al tomar el colectivo, y lo llevo también ahora, que recién te conozco.
Mi corazón ocupa una y media de tus manos. Te lo cambio por el tuyo, que es gris plata, pesado, brillante, y para cargarlo tengo que apoyarlo entre un hombro y la nuca. Somos felices y etcétera: nuestras madres se juntan solas a tomar el té. Pero tus preguntas pesan, por qué, por qué voto en blanco, por qué tardo poco en desvestirme, por qué no encuentro soluciones a mis problemas, música, comida, todo es una prueba. Si te alejás no tengo respuestas, no se nada, tiro y adivino lo que no querías oír.
Te vas y quedo estatua, me hacés llorar y aparto la cara para que no veas. Sonrío y hablo y hablo a través de un vidrio esmerilado que sólo cruzás para pedir que te devuelva tu corazón, que te devuelvo aunque no quiera: siempre fue tuyo. No quería pero está bien, y ahora me siento tan yo, tan sincera y liviana que salgo a pasear y estoy felíz hasta que en una esquina cerca de casa pedacitos de porcelana azul se desparraman en la vereda, rotos, astillas. Arrodillada los reúno y ya puedo sentir el peso de lo gris, (¿cemento plomo mercurio?) sobre la espalda, algo que queda, que no alcanzo con ninguna mano y que nadie mas vé. Y me pesa mientras pego los fragmentos que no me dejan satisfecha, y por eso consigo otro de plástico fucsia, lo decoro con purpurina y mostacillas, y lo llevo en la cartera, en el colectivo, agarrada del pasamanos.
Cuento de Finita
Jime este cuento es para ti!
Finita
Chicas, no se me pongas celosas, Finita no va a tener preferencia por ser de mi familia, si yo a ustedes las quiero como si fuesen mis hijas, ya lo saben, asi que no se me vayan a poner celosas, ¿eh? Lo que quiero es que Finita aprenda de ustedes, que le enseñen las cosas que aprendieron acá como si fuese su hermanita menor, la Mari le explica cómo se maneja la caja, Ingrid le enseña a hacer las manos, vos Yoli quiero que le muestres como queda el cabello tan brillante después de tus baños de crema. Nosotras somos una familia, chicas, así que a ser amigas y a llevarse bien, ¿estamos?
Mirá, querida, si la señora tiene pelo crespo tenés que usar primero la crema azul, no la blanca, ya te dije, así que prestá atención, mi vida, y recién después de que la pusiste bajo el secador quince minutos la enjuagás y ahí sí ponés la blanca, pero no la de cabellos lisos sinó la de crespos como el tuyo, Finita, a ver si cuando aprendas podés hacerte un baño de crema vos sola, enjuagás otra vez, enturbantás, cuidado con el ojo de la señora mi vida, no, así no, doblá por el otro lado, ahí sí, eso, y de vuelta al secador, en mínimo no, en máximo, querida, hay que prestar más atención, ¿sabés? porque yo te explico una vez, dos, tres veces, pero más ya es tomarme el pelo, y yo tengo mi trabajo también, nena…
Hola Migue, qué gusto, ¿la viniste a buscar a la Fini? qué buen mozo que estás, Migue, cuidado que las chicas se te van a tirar encima, están acostumbradas a que entren señoras nomás al local, nunca un chico joven como vos. Pero pasá, pasá… Finita todavía está aprendiendo a hacer baños de crema, pobre ángel, tarda en aprender la pobrecita, y la Yoli, esa de ahí, la morocha que está con ella, bueno, la Yoli no se cansa de explicarle. No sabés el lío que le hizo en el pelo a una clienta, se lo dejó todo grasoso, la señora no se quería ir porque le daba vergüenza salir así a la calle, así que al final le tuvimos q hacer todo gratis, salió con el pelo hecho un lío pero con las manos y los pies divinos, depilada y maquillada como para ir a una fiesta de gran gala. Te digo que la Fini me está costando una fortuna, Migue, pero mirala, es tan buena la pobre… aparte de linda, y yo te digo, tener una ex modelo en el local me da prestigio, la gente va a decir, ah yo también quiero ser como la sobrina de Madame Lu, haceme el pelo como ella, las cejas como ella… Fini querida, mirá quien te vino a buscar, quién pudiera ser joven como vos y que venga un muchacho como el Migue a buscarte a la salida del trabajo…
Toma la mano firme para que no se mueva, con lima numero siete usted lima, lima, lima, lima, lima hasta que quede suave, ¿cómo quiere la uña? ¿redonda? ¿cuadrada? usted no sabe, pregunta a la señora. ¿cutícula? ¿Saca cutícula o no saca? No sabe, pregunta a la señora. Y tiene cuidado con tijerita, que puede lastimar la mano de la señora, cuidado, Finita, preste atención que tijerita lastima, la mano de la señora va al agua y usted deja en el agua mientras lima mano izquierda, y lima, lima, lima y otra vez saca cutícula o no saca, y agua, y la otra mano la seca, esmalta capa base y deja secar, y seca mano izquierda, esmalta capa base y deja secar, y qué color usted no sabe, pregunta a la señora, y esmalta color mano derecha y deja secar, y esmalta color mano izquierda y deja secar, y da segunda capa de esmalte color a mano derecha, y da segunda capa de esmalte color a mano izquierda y para terminar limpia error con quitaesmalte en algodoncito en escarbadiente, ¿entendió Finita? Y después ya deja secar.
¿Esa chica no salía en las revistas, Madame Lu? Yo creo que la ví en la tapa de Vida Jolie, una vez que hicieron una edición toda de sombreros y parasoles, ¿puede ser? Ella muy elegante con un sombrero blanco y el pelo recogido, y con esos ojos almendrados… ¿Se atiende acá?.. ¡No me diga que es sobrina suya! Ah claro, ese concurso tuvo mucha publicidad, claro que lo recuerdo, Miss Gran Buenos Aires, quién lo hubiera dicho, su sobrina y en nuestro salón. Qué bárbaro. Me gustaría conocerla, y si no está muy ocupada quisiera charlar un rato con ella de moda. Y mientras charlamos quisiera aclararme un poco el cabello, unos reflejos así color miel, aunque no sé si yo voy a poder llevarlos con tanto estilo. Igual, seguro que a Daniel, mi marido, le van a encantar. Ya vamos a ver qué dice cuando venga a buscarme, se va a llevar una sorpresa…
Hola, sí Madame, cómo anda, habla Migue, ¿Finita está por ahí? Ah, no, porque me dijo que tenía que trabajar hasta más tarde, que no la busque… Ah bueno, qué suerte que la llevaron en coche, sí, me alegro que se ahorre el colectivo y la molestia de viajar… Ah bueno… Está bien, no hay problema, no se preocupe, Madame, que ella siempre me llama si le pasa algo. No hay problema, la veré mañana, sí sí, bueno, gracias Madame, le mando un saludo, no, no se preocupe, debe ser un señor muy amable, llevarla en coche hasta la casa, un gusto también hablar con usted, Madame Lu, un saludo, hasta mañana.
Te digo, Yoli, de todos los días que podrías haber faltado elegiste el peor, no sabés lo que pasó con la Finita y el novio, se separaron, sí, pará que te cuento. Resulta que viene el Migue con un canasto lleno de frutas, manzanas, uvas, hasta ananá había, todo para regalarle a ella, que estaba regando los potus, aquellos de al lado de las bachas. Dígame señora, ¿le arde? Ah porque nosotros usamos los mejores productos, me alegro, sí, son de muy buena calidad y no le arden a casi nadie, te decía, Yoli, que vino el Migue con un canasto enorme y se lo acercó a la Finita que no lo agarró porque tenía la regadera llena, en fin, y se ponen a hablar y todas nos callamos para escuchar, hasta las clientas, te digo, pero igual nadie oyó nada porque estaban prendidos como tres secadores, a ver señora que le coloco la gorra, ¿así no le tira? En eso la Finita agarra una manzana y la empieza a masticar, ahí mismo en la mitad del salón, comiendo felizmente y charlando como si estuviese en su casa, lo mas pancha. En fin, ella así charloteando y de repente va el Migue, que tenía cara de loco, y le agarra el brazo, la sostiene así muy fuerte de la muñeca, ay, no me diga que le tiré, disculpe. Y a ella le cambió la cara, Yoli, dejó la regadera y se mandó a mudar, se metió para el fondo y no salió hasta que nos fuimos todas, y eso que tenía la pava puesta, la dejó sonar nomás, y tuvo que ir Ingrid a preparar los cafés, porque las clientas ya estan acostumbradas, viste. El Migue se fue enseguida, pero dejó el canasto que era enorme y estaba bien lleno, pero la Finita no quiso nada. Te queríamos guardar, Yoli, pero no sabíamos si ibas a venir hoy tampoco, viste, no te ofendas.
Fini, qué lindo collar, qué divino, felicitaciones, ¿es nuevo? En fin, bueno, apretás acá para sumar, el color sin reflejos cuesta treintaycinco con noventa, entonces acá apretás el tres, el cinco, el punto, el nueve y el cero, y luego la tecla roja de sumar, así todo hasta que terminás, ¿sí? y luego la tecla de total, esta verde, mirá y te sale el total de lo que gastó la señora, ¿querés probar? A ver, si yo me hice reflejos, ¿cuánto cuestan los reflejos? fijate en la lista, Fini, no, no me los hice de verdad, imaginate que me los hice, sí, eso, veintisiete, así que apretás… sí, el dos y el siete y ¿después? muy bien, y también me hice cambio de esmalte y belleza, sí, sumás eso, y depilación completa con cera vegetal, sí, hay gente que se hace Fini, vos sumá nomás, no te distraigas, cuando es con céntimos apretás el punto, eso, si te llegás a equivocar borrás así, ¿ves? Y empezás de vuelta.. Bueno, y mi total es… ¡ciento veintidos! ¡Muy bien! Qué bueno, Finita, qué bárbaro, por ahí si seguís practicando así conmigo algún día podés manejar la caja vos sola, ¿te animarías? ¡Si te sale tan bien!.. Pero qué collar mas divino, ¿te lo regaló Migue? Ah, si, cierto… Pobre Migue, Fini, con lo bueno y caballero… Sí, riquísimos los melones, a mi mamá le encantaron, cuando le dije que eran de la frutería de Don Pablo se volvió loca, dice que ella compra ahí pero así no consigue, aunque el Migue sabrá elegir, claro, no es facil, es un chico talentoso, Fini, a mí me da pena por él, qué querés que te diga. Mi mamá dice que vamos a pasar por lo de Don Pablo a la hora que está Migue, a ver si nos enseña a elegir la fruta. No te enojás, ¿no?
No, Madame, sólo las puntas nomás, y un cambio de color. Los reflejos color miel no me sientan para nada. Desde que me los hice, Daniel, mi marido, anda de lo más desinteresado… sí, pero bueno, igual no hay problema, Madame Lu, no me ponga esa cara, usted sabe que a veces los hombres necesitan que una se renueve, algo que les llame la atención, el desinterés no es mas que un pedido desesperado para que una se reinvente, eso lo leí en un artículo que era bastante interesante, leyendo una aprende, ¿vió?, y le digo, la mujer tiene que mostrarse deseable… asi que probemos con rubio, con un rubio bien claro, platinado, sí, bien impactante, ¿me quedará bien? ¿Y su sobrina anda por acá, a ver que opina? Ah, bueno, me alegro por ella, aunque… hay que tener cuidado con esos hombres, que siempre son casados, que te ofrecen casa y cosas pero un anillo no, porque después una queda marcada, Madame Lu, dígale a su sobrina que sea inteligente y que se cuide. Que le diga mirá querido, yo no sé mucho de tu situación pero quiero que estés del todo disponible y no te acepto de otra manera. Y si el tipo de verdad quiere estar con ella, que seguro quiere, porque si no no ofrece nada, se va desliga de la mujer, ya va a ver lo rápido que se desliga, porque los hombres son así, Madame Lu, cuando quieren algo hacen lo imposible para conseguirlo y si una exige ellos dan, pero si una no pide nada entonces no te dan nada, cómo le explico, Madame Lu, dan lo que una les pida pero prefieren dar lo menos posible, ¿vió? Tienen, no sé como decirlo sin que suene muy sentimental, Madame Lu, tienen cocodrilos en el bolsillo del corazón… Así que dígale a su sobrina que si no pone límites y se hace desear ahora que tiene la belleza de la juventud, después ya va a ser tarde. Y mas vale que haga que el tipo deje cuanto antes a la mujer, se lo repito, porque compartir marido debe ser triste. Sí, tener medio marido es peor que no tener nada.
Te damos la despedida, te damos la despedida, te damos la despedida, de todo corazón, de todo corazón, de todo corazón. Suerte querida, que te vaya bien, sí, sí, vamos a extrañar tus cafecitos. Y ahora tenés que pasar a visitar, o venir a atenderte, ¿eh, Finita? Que tu departamento nuevo queda cerca … ¿Ya lo decoraste? Tenés que aprovechar y poner todo al mejor estilo rococó, que está tan de moda pero qué caro que es todo. Yo te voy a recomendar un localcito para las cortinas, que es muy chiquito, pero no de chico si no de exclusivo, viste, y que tienen todo lo último de lo último. Ahí mismo te hacen las alfombras, si vas a alfombrar, ¿o tenés parqué? Ah, porque las alfombras quedan lindas en composé con las cortinas, por eso ellos van y te hacen todo junto, y también te voy a recomendar un carpintero para los placards, y un pintor, y un albañil. El marido de Ingrid es albañil, y yo que vos lo llamaría a él para que las chicas no crean que se te subieron los humos, o peor, que te molestó lo de Migue y la Mari. Vos, que sos pura generosidad y de tan buen corazón, no podés mostrarte resentida. Si igual vos tenés una suerte bárbara. Bueno, querida, ya la semana que viene, cuando estés más instalada me doy una vuelta por el departamento a ver como va quedando, y de paso empezamos a probar recogidos para el civil, ¿querés? Justo ayer miraba Vida Jolie y en el fascículo de moda había una fotografía de una chica rubia con un recogido muy armado, tirante pero juvenil, con el rodete altísimo formado de trencitas, cuatro trenzas bien entrelazadas, muy lindo quedaba, y yo pensé ah, a Finita le va a quedar genial, bien podrías haber sido vos la de la foto, Fini, con tus condiciones, pero bueno, la vida de casada te va a sentar muy bien, es un trabajo, no te creas, pero vas a tener empleo siempre y no vas a tener que esperar todo el tiempo que algo surja. De a poquito vas a ir aprendiendo a cocinar, a coser, a mantener la casa limpia y ordenada, porque eso es lo mas importante Fini, el orden y la limpieza, si querés te mando a alguna de las chicas que te explique bien cómo hacer, porque planchar es muy dificil, y para ser una buena esposa hay que tenerle al marido las camisas siempre impecables, sin ninguna arruguita.
