Este texto casi casi entra en el libro de Pazskowski pero no.. Pero mejor porque quedó para los shows de Pajarito, la mitad antes de la canción Pedidos, y la mitad después. Me gusta este texto. Los invito a escuchar a leer, y también a escuchar Pedidos, si les da curiosidad, en www.mypace.com/pajaritodamelon
Mi corazón azul oscuro, de porcelana, venas color turquesa que se hinchan y deshichan al latir. Es muy valioso y estuvo en mi familia por generaciones. Lo llevo con cuidado entre mis manos al caminar por la calle, al salir a bailar, al tomar el colectivo, y lo llevo también ahora, que recién te conozco.
Mi corazón ocupa una y media de tus manos. Te lo cambio por el tuyo, que es gris plata, pesado, brillante, y para cargarlo tengo que apoyarlo entre un hombro y la nuca. Somos felices y etcétera: nuestras madres se juntan solas a tomar el té. Pero tus preguntas pesan, por qué, por qué voto en blanco, por qué tardo poco en desvestirme, por qué no encuentro soluciones a mis problemas, música, comida, todo es una prueba. Si te alejás no tengo respuestas, no se nada, tiro y adivino lo que no querías oír.
Te vas y quedo estatua, me hacés llorar y aparto la cara para que no veas. Sonrío y hablo y hablo a través de un vidrio esmerilado que sólo cruzás para pedir que te devuelva tu corazón, que te devuelvo aunque no quiera: siempre fue tuyo. No quería pero está bien, y ahora me siento tan yo, tan sincera y liviana que salgo a pasear y estoy felíz hasta que en una esquina cerca de casa pedacitos de porcelana azul se desparraman en la vereda, rotos, astillas. Arrodillada los reúno y ya puedo sentir el peso de lo gris, (¿cemento plomo mercurio?) sobre la espalda, algo que queda, que no alcanzo con ninguna mano y que nadie mas vé. Y me pesa mientras pego los fragmentos que no me dejan satisfecha, y por eso consigo otro de plástico fucsia, lo decoro con purpurina y mostacillas, y lo llevo en la cartera, en el colectivo, agarrada del pasamanos.

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